Fast Fashion

Fast Fashion

Fashion is a demonstration of modern society's conquest for freedom; it is an expression of exploration, innovation and individualisation. It is a reflection of an adult and emancipated society. Today, however, this idea has changed: the current consumption of fashion, the so-called fast fashion, leads us to uniformity.

If we look back through history, we can see that fashion has served as a reference to express our way of life, our ideals, our way of thinking. The way we dress reveals the different cultural moments we live in. For example, if we go back to the end of the 1930s, beginning of the 1940s, a historical event such as the Second World War changed, perhaps unintentionally, the direction of fashion. Men went to fight, while women took care of their homes and businesses. This fact led them to wear trousers. This period was also characterised by austerity and dark colours. Later, in the 1960s, the feminist and flower power movements had a big impact on fashion: there was an explosion of colours and the mini-skirt was born. Flared trousers and cotton fabrics dominated throughout this decade. Clothing is based on creativity and originality.

Other countercultural phenomena reflected in the way people dressed were the Teddy Boys. Considered the UK's first urban tribe, their followers were young men, their looks inspired by the sartorial style of the Edwardian dandies of the early 20th century. The Teddy Boys wore long-fitting jackets with sleeve cuffs in combination with waistcoats and slim tube trousers. Their favourite shoes were Richelieu-style or crepe-soled. They were associated with American rock and roll and anti-social behaviour at cinemas and parties. Another high-profile phenomenon was the hippie movement: individuals whose values promoted a communal lifestyle, mysticism and drug use. Hippies dressed in a bohemian style with individual criteria but typically wore denim, customised clothing, fringes, sandals, handmade ornaments and multicoloured effects, among others.

If anything is clear from these examples, it is the impact that fashion has on culture.

What is happening today? Although the figure of the designer behind the big brands still prevails and tries to set trends in line with what we are living, who is really setting these trends is the FAST FASHION industry. The kings of data, who know how to analyse what the customer "needs", this at first reading doesn't sound bad, but we really believe that our identity is reflected by garments that are manufactured by the thousands and that no matter where you are in the world you can dress the same way, this phenomenon is leading us to lose identity and countercultural movements as it was done in the past.

Are we really satisfied with this? It seems that we are willing to wear the same clothes as thousands of other people, styles marked by sales data and a pressure to buy clothes that generate that "false need to buy".

Choose to look for your own style, to dress in a special way that makes you feel comfortable and confident.

Let's not allow the big groups to make us uniform without realising it.

BE UNIQUE!

Agité Closet

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La moda es una demostración de la sociedad moderna en su conquista por la libertad; es una expresión de exploración, innovación e individualización. Es el reflejo de una sociedad adulta y emancipada. Sin embargo, hoy en día, esa idea ha cambiado: el consumo actual de la moda, el llamado fast fashion, nos aboca a la uniformidad.

Si hacemos un recorrido por la historia, detectaremos que la moda ha servido como referencia para expresar nuestra forma de vida, nuestros ideales, nuestra manera de pensar. La manera en que nos vestimos revela los diferentes momentos culturales que vivimos. Por ejemplo, si nos remontamos al final de la década de los años 30, principio de los 40, un hecho histórico como la Segunda Guerra Mundial, cambió, quizá sin quererlo, la dirección de la moda. Los hombres iban a luchar, mientras las mujeres se hacían cargo de sus casas y negocios. Este hecho las llevó a usar pantalones. También este periodo se caracterizó por la austeridad y los colores oscuros. Posteriormente, en los años 60 los movimientos feministas y flower power tuvieron un gran impacto en la moda: se produce una explosión de colores y nace la minifalda. Los pantalones acampanados y las telas de algodón predominan a lo largo de esta década. La ropa se basa en la creatividad y la originalidad.

Otros fenómenos contraculturales reflejados en la manera de vestir han sido los Teddy Boys. Considerada la primera tribu urbana del Reino Unido, sus seguidores eran hombres jóvenes, sus looks estaban inspirados en el estilo sartorial de los dandies eduardianos de principios del siglo XX. Los Teddy Boys vestían chaquetas de ajuste largo con puños en las mangas en combinación con chalecos y pantalones de tubo estrechos. Sus zapatos preferidos eran los de estilo Richelieu o los de suela de crepe. Relacionados con el rock and roll americano y con un comportamiento antisocial en las salas de cines y fiestas. Otro fenómeno de gran notoriedad fue el movimiento hippie: individuos cuyos valores promovían un estilo de vida en comuna, el misticismo y el consumo de drogas. Los hippies vestían con un estilo bohemio de criterio individual pero normalmente, usaban tejanas, ropa customizada, flecos, sandalias, adornos hechos a mano y efectos multicolores, entre otros.

Si algo queda claro, después de estos ejemplos, es el impacto que tiene la moda en la cultura.

¿Qué ocurre hoy en día? Si bien la figura del diseñador que está detrás de las grandes firmas sigue prevaleciendo y tratando de marcar tendencias acordes a lo que estamos viviendo, quien realmente está marcando dichas tendencias es la industria del FAST FASHION. Los reyes de los datos, que saben analizar lo que el cliente “necesita”, esto a primera lectura no suena mal, pero realmente creemos que nuestra identidad está reflejada por prendas que se fabrican por millares y que no importa la parte del mundo en la que te encuentres puedes vestir de la misma forma, este fenómeno nos está llevando a perder identidad y movimientos contraculturales como se hacía en el pasado.

¿Realmente estamos satisfechos con esto? Parece que estamos dispuestos a vestir una prenda igual que miles de personas, estilos marcados por datos de venta y una presión por adquirir prendas que nos generen esa “falsa necesidad de compra”.

Apuesta por buscar tu propio estilo, por vestir de una manera especial que te haga sentir cómodo(a) y seguro(a) de ti.

No permitamos que los grandes grupos nos uniformen sin darnos cuenta.

¡BE UNIQUE!

Agité Closet

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